El coleccionista de huesos

Jefferey Deaver
Podía ser un libro policíaco más pero tiene una característica peculiar: el protagonista es Lincoln Rhyme, un criminólogo tetrapléjico. Un accidente es el causante de su tetraplejia y le hace hundirse en una depresión. Esta situación puede ser compartida con las personas que de repente cambia su vida y se ven en una silla de ruedas y planteando cuál y cómo será su futuro.
Rhyme llega a límites –recordemos que esto es una novela de ficción- y está planteándose el suicidio cuando recibe la llamada de un compañero de la policía ante la dificultad de enfrentarse a un asesino en serie, el “coleccionista de huesos”, que atemoriza la ciudad de Nueva York. Amelia Sachs será sus ojos y sus oídos en la búsqueda de este asesino. Al principio, Amelia y Rhyme tienen bastantes dificultades a la hora de comunicarse y comprenderse pero poco a poco terminan cogiéndose cariño y empiezan a entenderse tanto a nivel personal como profesional.
La introducción de un protagonista que no sea perfecto físicamente es un punto importante a destacar en esta novela. Podemos encontrar puntos en común con la realidad de una persona con tetraplejia. Uno de ellos el sentirse útil básico en una recuperación psíquica y en la aceptación de su nueva condición. Su tetraplejia no es obstáculo para poder realizar otras actividades y menos para poder usar su inteligencia. Y el segundo punto es el carácter difícil y agrio ante la impotencia de un cambio no deseado, a un cambio de mentalidad que tiene que realizar cualquier persona tetrapléjica al enfrentarse a una nueva condición vital.
Esta novela de Jefferey Deaver ha sido llevada al cine en 1999 dirigida por Phillip Noyce y protagonizada por Denzel Washington y Angelina Jolie. Os dejo el trailler pero como condición de inquietaros y moveros a leer esta novela políciaca que os tendrá en vilo hasta el final:

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Claudia Durastanti
novela, relaciones familiares, sordomudez